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Blog sobre Musica

¿Cómo la música nos puede motivar en momentos cruciales?

La música tiene mucha más fuerza de lo que nos podamos llegar a pensar en un principio. ¿Sabías que en algunas ocasiones se ha prohibido que algunos atletas pudieran escuchar música durante las competiciones? La razón de ello es muy curiosa: se piensa que algunos de ellos pueden tener una ventaja injusta al escucharla porque, según los estudios, esta puede llegar a aumentar la resistencia del propio deportista.

Seguramente lo has visto muchas veces o hasta lo has llegado a hacer: tienes que ir a hacer running y te has puesto los auriculares junto con tu música favorita. De esta forma has conseguido esa motivación que te ha hecho seguir adelante durante todo tu entrenamiento.
¿Pero cómo funciona todo ese proceso a nivel científico?

La relación entre la música y la motivación

Chica escuchando música

La música tiene un alto poder en nuestro cuerpo. Es capaz de activar lo que se conoce como el “sistema nervioso simpático del organismo”. Digamos que, antes de enfrentarnos un reto, es capaz de preparar al sistema para que pueda dar lo máximo de si en cuanto llegue el momento.
Entre algunos de los efectos más destacados que se producen descubrimos que los músculos empiezan a prepararse para moverse además de que el propio ritmo cardiaco del organismo se verá acelerado.
Pero esto todavía puede ser más increíble: el simple hecho de que el ritmo de la música se empiece a acelerar está unido a nuestro pulso y a la respiración; de esta forma, estos elementos también se llegarán a acelerar.

Esto es muy positivo a la hora de hacer deporte: el hecho de aumentar nuestro pulso ayudará a que una tarea que, en un principio pueda parecer algo aburrida, se transforme en muy divertida. Además, evitará que nos podamos llegar a dormir cuando estamos, por ejemplo, trabajando o estudiando.
Algunos estudios recientes van mucho más allá al asegurar que en cuando elegimos una música repetitiva que nos guste, las ondas cerebrales son capaces de sincronizarse con ella. Digamos que hacemos coincidir nuestros movimientos con el rimo de la música.
Seguramente alguna vez te ha pasado, haciendo algún tipo de deporte, que cuando la música ha incrementado el ritmo nosotros también lo hemos hecho. Puede que estemos dando todavía más de sí sin habernos dado cuenta.

Por ejemplo, aquellas personas que escuchan música cuando hacen running, y esta va incrementando su intensidad, conseguirán ir mucho más rápido, optimizar al máximo su entrenamiento pero, además, necesitar mucho menos oxígeno para poder llevar a cabo todas estas acciones.
Existe una increíble relación entre la música y nuestras motivaciones. Si alguna vez te cuesta hacer algo, ponte música y verás cómo será mucho más sencillo.

Correr escuchando música

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